Los allanamientos ordenados por el juez Sebastián Casanello en la causa que investiga los audios de Diego Spagnuolo generaron repercusiones entre los habitantes del barrio La Isla, en Nordelta. Los vecinos comentaron el despliegue policial a través de un chat grupal del country.
Uno de los primeros mensajes que circuló señaló: «Estoy entrando al barrio y hay un montón de patrulleros en la guardia… y policías por todos lados». Ese mismo vecino agregó: «Allanaron al dueño de la droguería, es vecino».
Con el paso de las horas, comenzó a circular más información en el grupo de WhatsApp, basada en distintas noticias que confirmaban los operativos: «Allanamientos en Nordelta, buscan a Spagnuolo», por la causa de presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
La noticia más relevante fue la identidad de uno de los allanados: «Sí, el dueño de la droguería es vecino, y parece que lo allanaron en la madrugada». Este dato generó quejas por la falta de comunicación de la administración del barrio. «¿Es vecino nuestro?», preguntó uno, mientras otro señaló: «Cuando es así, no se debió mandar la alerta a los vecinos en la aplicación para que estemos al tanto?».


