Desde 2023, Felipe Miguel, exjefe de Gabinete porteño, se ha mantenido alejado de la política y de los medios. Sin embargo, su nombre vuelve a recordarnos una de las polémicas más sonadas de la pandemia en la Ciudad de Buenos Aires: la adquisición de barbijos con presunto sobreprecio y los vínculos familiares que salpicaron su gestión.

En abril de 2020, en plena pandemia de COVID-19, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires realizó la compra de 15 mil barbijos de alta eficiencia a la empresa Green Salud S.A., por un valor de $3.000 la unidad, totalizando 45 millones de pesos. En ese entonces, Felipe Miguel afirmó que la operación fue “transparente” y cumplió con todos los procedimientos legales. No obstante, los cuestionamientos no tardaron en llegar.

La polémica se centró en dos puntos clave: el precio unitario de los barbijos, que según la oposición y fuentes del mercado estaba muy por encima de los valores de referencia (un 17% más caro que en Mercado Libre por unidad), y los vínculos entre la empresa adjudicataria y el entonces jefe de Gabinete.

Según una investigación de la época y declaraciones del legislador porteño Leandro Santoro, el presidente de Green Salud, Ignacio Sáenz Valiente, era socio de Rodrigo Miguel, hermano de Felipe Miguel, en otras compañías y en una asociación llamada “Club La República”. Ambos compartían domicilios en el mismo edificio de Avenida Santa Fe.

Desde el Gobierno de la Ciudad intentaron desvincular a Felipe Miguel de la operación, aclarando que la compra se gestionó desde el Ministerio de Salud y que su hermano no tenía relación directa con Green Salud, a pesar de ser socios en otras empresas. También indicaron que, finalmente, solo se adquirieron 1.600 barbijos de los 15 mil previstos, aunque “si nos traían los 15 mil, los comprábamos porque es un insumo clave y crítico”, según fuentes cercanas al exjefe de Gabinete.