Hasta el momento no se registran detenidos por el crimen, mientras que los familiares del joven exigen una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias del violento episodio, cuyo trasfondo aún permanece confuso.
Un joven de 20 años, identificado como Lucas Sebastián Giulietti, fue hallado muerto dentro de un búnker narco en el partido bonaerense de Lanús. El cuerpo presentaba dos disparos en la cabeza, y de acuerdo con los investigadores, el lugar funcionaba como punto de venta de drogas controlado por una banda local.
Giulietti, oriundo del Barrio Federal de Ensenada, tenía antecedentes penales por robos y encubrimiento. Las fuentes del caso señalaron que cumplía funciones como “soldadito” dentro de la organización delictiva. Según la autopsia, el crimen se produjo a fines de octubre, aunque el cuerpo fue encontrado varios días después. El joven había sido reportado como desaparecido el 2 de noviembre, pero hasta el momento no hay detenidos.
La familia del joven reclama justicia y denuncia posibles irregularidades en la investigación. Aseguran que efectivos de la Comisaría Cuarta de Lanús “miraron para otro lado” e incluso sospechan de su complicidad. Mientras tanto, la fiscalía avanza en la reconstrucción del hecho, analizando los vínculos entre el búnker, las bandas narco de la zona y la eventual participación de agentes policiales.


