Miguel Pichetto y Nicolás Massot avanzan en conversaciones que los acercan cada vez más a un entendimiento con el bloque Provincias Unidas, lo que podría redefinir el mapa de alianzas dentro de la Cámara de Diputados.
Ante las dificultades para consolidar acuerdos, tanto Provincias Unidas como la UCR atravesaban horas decisivas para terminar de definir sus armados de cara al nuevo período legislativo en la Cámara de Diputados. En el caso de Provincias Unidas, Miguel Ángel Pichetto y Nicolás Massot —referentes de Encuentro Federal— se encontraban más cerca de sumarse a un interbloque común que reuniría alrededor de quince miembros, pese a que la incorporación se daría con ciertas reservas. Las tensiones surgieron luego de que Pichetto se retirara de la negociación al conocerse que el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro buscaba imponer a Gisela Scaglia como jefa del espacio, algo que consideró una falta de respeto a su trayectoria.
Aunque días antes el grupo de diputados cordobeses, con el aval del gobernador Martín Llaryora, había manifestado su disposición a reconocerle la jefatura, el cambio de postura de Santa Fe generó malestar y puso en pausa las conversaciones. Sin embargo, fuentes del sector admitieron que la tensión inicial comenzaba a disiparse, en parte porque mantenerse separados implicaría quedar afuera del reparto de comisiones. Con este panorama, analizaban una solución que permitiera priorizar la unidad. El interbloque podría quedar conformado por representantes de Córdoba, Santa Fe, cuatro radicales, además de Pichetto y Massot, con la posibilidad de sumar también a diputados de la Coalición Cívica.
En paralelo, la UCR enfrentaba una situación igualmente compleja: el bloque quedaría reducido a apenas ocho integrantes, una cifra mínima desde el retorno democrático. En este contexto, la disputa principal giraba en torno a quién asumiría la presidencia del bloque. Las candidatas eran Pamela Verasay, respaldada por el gobernador mendocino Alfredo Cornejo, y Karina Banfi, actual vicepresidenta del espacio y con aspiraciones propias. La definición de la conducción resultaba clave para ordenar la estrategia del partido en un escenario legislativo fragmentado.
Completan el bloque radical legisladores de Mendoza, Jujuy, Chaco, Entre Ríos y Corrientes. En este último caso, la permanencia de Diógenes González dentro de la UCR había sido objeto de especulación, ya que se mencionaba su posible pase a Provincias Unidas. No obstante, el impulso del gobernador Gustavo Valdés para presidir el Comité Nacional hacía improbable que uno de sus referentes se incorporara a un espacio ajeno al partido. De este modo, tanto Provincias Unidas como la UCR afrontaban un proceso de reconfiguración interna marcado por negociaciones tensas, movimientos tácticos y la necesidad de sostener cohesión frente al inicio del nuevo período parlamentario.


