La presentación judicial se realizó por lesiones, amenazas y distintos tipos de agresiones que, según la senadora, ocurrieron cuando intentó recuperar el acceso a su oficina. López sostiene que el conflicto se originó luego de que acusara a Victoria Villarruel de haber ordenado el cambio de la cerradura, lo que derivó en un enfrentamiento con el personal de seguridad que intervino en el lugar.
La senadora fueguina Cristina López presentó una denuncia penal por lesiones, amenazas y agresiones sexuales contra personal de seguridad del Senado, luego de un episodio que se desencadenó tras su jura en memoria de los 30.000 desaparecidos. Según reconstruyó la Agencia Noticias Argentinas, el conflicto comenzó cuando la vicepresidenta Victoria Villarruel ingresó al despacho que López buscaba ocupar, ordenó cambiar la cerradura, colocó una faja en la puerta y retiró la placa identificatoria, dejando en el interior objetos personales de la legisladora.
De acuerdo con el entorno de López, la senadora fue agredida física y sexualmente al intentar recuperar sus pertenencias, episodio que se produjo durante un forcejeo con personal que respondería a la vicepresidenta. También señalaron que, de manera previa, Villarruel habría ingresado al despacho junto a personal de seguridad que concretó el cambio de cerradura y la remoción de la placa. Incluso, según testimonios recogidos por la senadora Juliana Di Tullio, uno de los jefes de Seguridad admitió que la vicepresidenta había estado presente durante esas maniobras.
López denunció que el accionar de Villarruel constituye un hecho de extrema gravedad institucional al vulnerar la autonomía del Poder Legislativo e impedirle el acceso a su lugar de trabajo. Explicó que desde hacía dos semanas ella y su equipo utilizaban provisoriamente el despacho del senador saliente Sergio Leavy, mientras esperaban volver al histórico espacio asignado tradicionalmente a representantes de Tierra del Fuego, decisión que —según afirmó— había sido comunicada formalmente a la Presidencia del Senado, tal como ocurre cada vez que se reorganizan los despachos tras el recambio parlamentario.
El lunes, ante la falta de respuesta de Villarruel a llamados y mensajes, López se presentó con un cerrajero para recuperar sus pertenencias, pero personal de seguridad bloqueó el acceso colocando sillones delante de la puerta. En medio del forcejeo resultó lesionada, y un médico del Senado constató un hematoma en su tobillo derecho además de dolores en el brazo. Tras certificar las heridas, la senadora efectuó la denuncia penal contra los agresores y advirtió que permitir este tipo de acciones abre un precedente peligroso, ya que cualquier autoridad podría castigar a un legislador por su postura política.


