En una entrevista con Radio Rivadavia, el jefe de Gobierno porteño explicó que se puso fin al sistema de intermediación en la asistencia alimentaria, una decisión que —según afirmó— permitió detectar y dar de baja alrededor de 40 comedores que figuraban en los registros oficiales pero no funcionaban en la práctica.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, anunció un cambio profundo en la política de asistencia alimentaria de la Ciudad, al afirmar que se eliminó la intermediación de referentes sociales como Juan Grabois y Emilio Pérsico. Según explicó, esta modificación permitió detectar y dar de baja a 40 comedores que figuraban como activos pero que no prestaban el servicio correspondiente. El nuevo esquema apunta a una relación directa entre el Estado y los beneficiarios, sin mediadores políticos.
Macri señaló que ya no mantiene acuerdos con dirigentes de organizaciones sociales para definir la política alimentaria, sino que el sistema se apoya en herramientas de control más estrictas. Entre ellas destacó una aplicación mediante la cual cada persona que asiste a un comedor confirma su ración escaneando un código QR. A partir de ese relevamiento, el Gobierno porteño pudo verificar que 40 de los 500 comedores con los que trabajaba no funcionaban adecuadamente o recibían más alimentos de los que distribuían en realidad.
El mandatario explicó que resultaba difícil detectar esas irregularidades mediante inspecciones tradicionales, ya que los responsables podían reunir personas para simular actividad. Con el nuevo método, se comprobó que alrededor de 6.000 raciones diarias no podían justificarse, lo que motivó el cierre de esos espacios. Macri subrayó que esta decisión no implica recortar la asistencia, sino asegurar que los recursos lleguen de manera transparente a quienes los necesitan, sin la intervención de organizaciones sociales a las que definió como “gerentes de la pobreza”.
Además, advirtió que el perfil de quienes acuden a los comedores está cambiando y que actualmente una parte importante pertenece a la clase media, incluidos jubilados y trabajadores que atraviesan dificultades económicas. También mencionó que se amplió el alcance de la tarjeta Ciudadanía Porteña para que los jubilados puedan utilizarla en la compra de medicamentos, reconociendo que muchas personas sienten vergüenza al pedir alimentos pero igualmente requieren apoyo para sobrellevar la situación.


