La jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, encabeza la estrategia parlamentaria destinada a asegurar los apoyos necesarios para avanzar con la votación de la modernización laboral. En ese marco, mantiene negociaciones con aliados, dialoga con senadores de distintos espacios y ajusta el escenario político para intentar garantizar que el proyecto consiga el respaldo suficiente cuando llegue al recinto.
El Senado se alista para iniciar esta semana el debate en comisión del proyecto de reforma laboral que el Gobierno enviará en las próximas horas, según confirmaron fuentes legislativas a la Agencia Noticias Argentinas. La Libertad Avanza afinó durante los últimos días la estrategia con la que el oficialismo intentará garantizar los votos necesarios para avanzar con una iniciativa que, según el Poder Ejecutivo, busca impulsar la creación de empleo y modernizar las relaciones laborales.
Para poner en marcha la discusión, la vicepresidenta Victoria Villarruel debe conformar la Comisión de Trabajo y Previsión Social, ámbito donde se librará la primera disputa parlamentaria. El oficialismo pretende habilitar el debate este jueves y no descarta que la comisión sea presidida de manera temporal por la senadora Patricia Bullrich, figura que en el pasado protagonizó fuertes cruces con sectores de la CGT, especialmente con Hugo Moyano, durante su paso por el Ministerio de Trabajo en la gestión de Fernando de la Rúa. Aunque la intención de Bullrich es tratar la reforma antes del 30 de diciembre, en el Congreso admiten que la aprobación podría desplazarse a fines de enero o febrero.
El proyecto enfrenta resistencias del peronismo, la CTA y la CGT, ya que incluye modificaciones sensibles como cambios en el sistema de indemnizaciones, la limitación de la ultraactividad de los convenios, restricciones a las asambleas en los lugares de trabajo y la reducción de la responsabilidad de las empresas en casos de tercerización. La comisión estará integrada por 17 miembros: el peronismo tendría seis representantes, La Libertad Avanza entre cuatro y cinco, y el resto se repartiría entre la UCR, el PRO y fuerzas provinciales. Con 20 senadores propios (19 a la espera de la jura de Enzo Fullone), el oficialismo necesitará sumar apoyos de la UCR, el PRO y al menos dos legisladores provinciales para obtener dictamen y alcanzar los 37 votos necesarios para el quórum.
En este contexto, la senadora radical Carolina Losada sostuvo que existen “muchísimas posibilidades” de que la reforma sea aprobada y destacó que el proyecto contiene puntos que considera “muy favorables” para trabajadores y pymes. En declaraciones a Radio Rivadavia, la legisladora cuestionó la postura de sectores sindicales que rechazan la iniciativa “sin conocerla” y sugirió que el temor podría estar vinculado a la pérdida de beneficios. Por su parte, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, remarcó que los aspectos centrales de la modernización laboral incluyen la regulación de la ultraactividad, la prelación de convenios y la reducción de la carga fiscal laboral.


