El mandatario busca avanzar en la conformación formal de un grupo de países afines a su orientación ideológica, con el objetivo de consolidar una alianza regional que comparta lineamientos políticos y económicos similares y que, además, mantenga una estrecha alineación estratégica con los Estados Unidos.
El presidente Javier Milei observa con entusiasmo el crecimiento de fuerzas conservadoras en la región y evalúa la posibilidad de reunir a referentes de ese espacio con el objetivo de consolidar una agenda común que funcione como contrapeso al populismo en América Latina. La iniciativa apunta a fortalecer una articulación política basada en afinidades ideológicas y estratégicas.
En ese marco, el mandatario argentino analiza convocar a dirigentes como José Antonio Kast, de Chile; Rodrigo Paz, de Bolivia; Daniel Noboa, de Ecuador; y Santiago Peña, de Paraguay, con la eventual inclusión de Nayib Bukele, de El Salvador. En el entorno presidencial consideran que Milei podría posicionarse como una figura central de esta eventual alianza, pensada para equilibrar la influencia de gobiernos como los de Brasil, Venezuela y Colombia.
Durante la última cumbre del Mercosur, el jefe de Estado dejó entrever estas intenciones al referirse a una “nueva Sudamérica” marcada por el avance del conservadurismo. Con varios de estos líderes ya en contacto directo y con coincidencias en su alineamiento internacional, especialmente con Estados Unidos, la Casa Rosada proyecta concretar en 2026 un encuentro formal que permita actuar como bloque regional y profundizar una agenda común en defensa de la libertad, la propiedad privada y otros ejes centrales de su discurso.


