En el Senado hay 33 mujeres sobre un total de 72 legisladores que integran la Cámara alta, una composición que surge luego de cuatro elecciones consecutivas en las que se aplicó la Ley de Paridad de Género. Si bien la normativa buscó garantizar una representación equilibrada entre hombres y mujeres, la participación femenina aún no alcanza la mitad de las bancas. 

A seis años de la puesta en marcha de la ley de paridad de género, la participación femenina en la Cámara de Senadores continúa por debajo de la mitad de las bancas. Con la composición surgida tras la renovación del 10 de diciembre, el cuerpo legislativo cuenta con 33 mujeres sobre un total de 72 senadores, luego de cuatro elecciones consecutivas en las que se aplicó esta normativa.

Tras los últimos comicios, las senadoras ocupan 33 escaños distribuidos en alrededor de doce bloques parlamentarios, lo que equivale al 45,8% de la Cámara alta. Este porcentaje se mantiene sin cambios respecto de 2023, en gran parte porque la mayoría de las listas electorales fueron encabezadas por candidatos varones, según explicaron fuentes legislativas.

En rigor, la representación femenina podría haber alcanzado las 34 bancas, pero la senadora electa por Río Negro, Lorena Villaverde, no asumió debido a que su pliego no fue aprobado, en medio de cuestionamientos por presuntos vínculos con el empresario Fred Machado, acusado en una causa por narcotráfico. Este hecho incidió directamente en que no se incrementara la presencia de mujeres en el Senado.

Desde la sanción de la ley en 2017, se celebraron elecciones en 2019, 2021, 2023 y 2025, sin que en ninguna se lograra alcanzar el 50% de representación femenina. De acuerdo con estimaciones parlamentarias, ese objetivo recién podría concretarse dentro de cuatro años. A esto se suma que solo una mujer preside un bloque con más de tres integrantes, y que en las principales fuerzas políticas las mujeres tampoco alcanzan la mitad de sus bancas, lo que evidencia los límites actuales de la normativa en la práctica.