María Alexandra Gómez expresó un renovado optimismo ante el nuevo escenario político que se abre en Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro y confió en que este cambio pueda destrabar la situación de su pareja, el gendarme Nahuel Gallo. Sus declaraciones reflejan la expectativa de la familia frente a un contexto regional que podría favorecer avances concretos en su caso, luego de meses de incertidumbre y angustia.
Tras 391 días de espera, más de un año marcado por la angustia, la situación del gendarme argentino Nahuel Gallo ingresó en una etapa de mayor incertidumbre. Permanece detenido en un centro clandestino ubicado en las afueras de Caracas, mientras la caída de Nicolás Maduro, luego de una intervención militar ordenada por Donald Trump que derivó en su traslado para enfrentar cargos por narcoterrorismo, generó en su familia una mezcla de esperanza y nerviosismo. El posible reencuentro aparece más cercano, aunque el principal reclamo sigue siendo que se extremen las medidas de seguridad para evitar cualquier riesgo para su integridad física.
Su pareja, María Alexandra Gómez, expresó que aún no existen datos concretos sobre el estado de Nahuel ni sobre el resto de las personas detenidas de manera ilegal en Venezuela, pero manifestó su confianza en que pronto llegarán novedades positivas y que el reencuentro con su hijo Víctor podría concretarse después de más de un año de desaparición forzada. En paralelo, fuentes reservadas con contacto directo en territorio venezolano señalaron que el escenario es de cautela y seguimiento permanente, con reportes que indican calma en las cárceles, aunque con un nivel de alerta elevado ante la posibilidad de reacciones del aparato represivo que aún responde a figuras clave del régimen.
De acuerdo con información revelada recientemente, Nahuel Gallo se encuentra alojado en El Rodeo 1, un centro clandestino que funciona como un virtual campo de concentración, donde permanecen detenidos venezolanos y extranjeros sin acceso a derechos básicos, asistencia legal ni consular, y sometidos a un régimen de encierro y maltrato. El presidente Javier Milei aseguró que el Gobierno argentino ya trabajaba en su liberación y que, tras el cambio de régimen, se redoblaron los esfuerzos para lograr su regreso con vida al país. Tanto la Oficina del Presidente como la Cancillería reiteraron que Venezuela es internacionalmente responsable por la integridad física y la seguridad personal del gendarme argentino y renovaron el reclamo por su liberación inmediata.


