El adolescente se encontraba internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital San José de Pergamino, donde recibía atención médica especializada luego de que se confirmara el diagnóstico de hantavirus. A pesar de los esfuerzos del equipo de salud, su cuadro evolucionó de manera desfavorable y se produjo el desenlace fatal.

La muerte de un adolescente de 14 años por hantavirus en San Andrés de Giles, provincia de Buenos Aires, generó un fuerte impacto en la comunidad y reavivó la preocupación por el avance de la enfermedad en distintas zonas del país. El diagnóstico fue confirmado por el municipio el 2 de enero y el fallecimiento se produjo en la madrugada del día siguiente. En el marco de un año con cifras en alza, los datos oficiales muestran que durante 2025 se registraron decenas de casos y más de una veintena de víctimas fatales a nivel nacional.

El joven, identificado como Rodrigo Morínigo, vivía en una zona rural y recibió atención inicial en el hospital local. Ante el agravamiento de su estado de salud, fue derivado al Hospital San José de Pergamino, donde permaneció internado en terapia intensiva hasta su fallecimiento. Las autoridades sanitarias confirmaron el caso mediante estudios de laboratorio, aunque aún no lograron determinar con precisión el lugar del contagio. En la localidad ya se habían registrado infecciones en años anteriores, siempre asociadas a ámbitos rurales, aunque sin muertes recientes.

El hantavirus es una enfermedad viral que se transmite principalmente por el contacto con secreciones de roedores silvestres, especialmente a través de la inhalación de partículas presentes en ambientes cerrados. Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, dolores musculares y malestar general, pero en fases avanzadas puede derivar en cuadros respiratorios graves. Ante el incremento de casos y la elevada letalidad registrada en 2025, las autoridades sanitarias reforzaron las recomendaciones de prevención, como evitar el contacto con roedores, mantener viviendas y alrededores limpios y ventilados, y extremar cuidados en zonas rurales y silvestres.