Sanidad, Alimentación, Aduanas, los docentes universitarios y los municipales bonaerenses forman parte del grupo de sindicatos que durante el último año atravesaron recambios en sus conducciones, con la asunción de nuevas autoridades al frente de gremios estratégicos del mapa laboral argentino. Estos cambios reflejan un proceso de renovación interna que se dio en distintos sectores y con diversos matices.
La idea de renovación en el sindicalismo comenzó a materializarse durante 2025, dejando atrás su carácter meramente declamativo. De manera paulatina, pero sostenida, distintos gremios llevaron adelante procesos electorales que permitieron el recambio de autoridades y la irrupción de una nueva generación de dirigentes, en varios casos en reemplazo de referentes que acumulaban décadas de conducción.
Algunos de los cambios más visibles se dieron en sindicatos de peso como Sanidad y Alimentación en Buenos Aires, donde Javier Pokiok y Sergio Escalante asumieron tras la decisión de Héctor y Rodolfo Daer de no continuar al frente de sus organizaciones. Ambos recambios respondieron a la percepción de un ciclo agotado y se concretaron a través de elecciones con amplio respaldo de las listas oficialistas, aunque los históricos líderes conservaron influencia en estructuras nacionales o cargos estratégicos.
El proceso de renovación también alcanzó a otros espacios relevantes, como el personal aduanero, los municipales bonaerenses y los docentes universitarios. En estos casos, el recambio se produjo tanto por fallecimientos o retiros voluntarios como por elecciones muy disputadas, incluso con resultados ajustados, que marcaron el fin de prolongadas hegemonías y abrieron debates sobre el rumbo del sindicalismo frente a la crisis salarial y laboral.
Junto a la aparición de nuevos secretarios generales, el año también estuvo atravesado por ascensos de hijos de dirigentes históricos dentro de las estructuras gremiales, lo que expuso una convivencia entre señales de cambio y prácticas tradicionales de sucesión. En conjunto, 2025 dejó indicios claros de transformaciones dirigenciales en un movimiento sindical que durante años había permanecido prácticamente inmóvil.


