El ex ministro de Seguridad bonaerense mantiene un enfrentamiento político abierto con la vicegobernadora, Verónica Magario, en torno al liderazgo del bloque peronista en el Senado provincial. Esta disputa refleja tensiones internas dentro del espacio oficialista, donde las distintas facciones buscan consolidar su influencia y definir quién ocupará la jefatura de la bancada.

La renovación de autoridades en el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, que deberá concretarse a partir del 15 de marzo, tiene un impacto directo en el bloque peronista del Senado bonaerense, que aún no definió su conducción. Actualmente, la presidencia del bloque es disputada por dos sectores principales, reflejando las tensiones internas que atraviesan al peronismo tras el recambio legislativo generado por la victoria electoral del 7 de septiembre, que dejó un bloque de 24 senadores con quórum propio en la Cámara alta. Dentro del espacio oficialista conviven tres grandes grupos: las distintas vertientes del kirchnerismo, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) vinculado a Axel Kicillof y tres senadores del Frente Renovador.

El kirchnerismo busca quedarse con la vicepresidencia 1° del Senado, que actualmente está vacante y forma parte de la línea sucesoria del Poder Ejecutivo, proponiendo al intendente en uso de licencia de José C. Paz, Mario Ishii. Para la presidencia del bloque, su candidato es el ex ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni. Por su parte, el MDF impulsa que los cargos respondan directamente al gobernador Kicillof, con Ayelén Durán como propuesta para la vicepresidencia de la Cámara y Germán Lago como candidato a presidir el bloque. Lago, intendente de Alberti y cercano a Verónica Magario, cuenta con el respaldo del entorno del gobernador.

La disputa por la conducción del bloque también está vinculada al futuro del PJ bonaerense, ya que Magario aspira a presidir el partido. Su acercamiento con Kicillof se reflejó en un encuentro de fin de año con militantes matanceros, donde se planteó el objetivo de fortalecer al PJ y acompañar la estrategia nacional del gobernador durante 2026. En paralelo, el Frente Renovador cuenta con tres bancas y, según el kirchnerismo, respalda la postulación de Ishii para la vicepresidencia 1°, mostrando la complejidad de las negociaciones internas.

Los próximos hitos legislativos marcarán la definición de estas disputas. El 8 de febrero vence el plazo para presentar candidaturas a la presidencia del PJ bonaerense, mientras que el 26 de febrero está convocada una sesión extraordinaria para definir las autoridades del Senado y la juramentación de la senadora Roxana López. La unidad del bloque peronista no está garantizada, y de no alcanzarse acuerdos internos podrían replicarse tensiones en la convivencia legislativa y en la relación con el Poder Ejecutivo, mientras Kicillof busca consolidar al peronismo bonaerense para encarar la construcción política de cara a las elecciones de 2027.