El ministro de Salud subrayó que “los responsables de la toma de las oficinas de la Dirección Médica del hospital no estaban cumpliendo con funciones vinculadas al cuidado de los niños ni asegurando la protección del equipo de salud”, poniendo de relieve que sus acciones no solo fueron improductivas sino que además generaron un riesgo para el normal funcionamiento de las tareas hospitalarias y para la atención de los pacientes.
El ministro de Salud, Mario Lugones, resaltó este miércoles la decisión de cesantear a 11 trabajadores del Hospital Garrahan, entre los que se encontraban 10 delegados gremiales, como consecuencia de la toma de octubre del año pasado. La medida busca garantizar el normal funcionamiento del hospital y reafirmar el cumplimiento de la normativa laboral vigente.
Lugones enfatizó que los responsables de la ocupación de las oficinas de la Dirección Médica no estaban cumpliendo funciones relacionadas con el cuidado de los niños ni con la protección del personal de salud, sino que llevaban adelante una acción de carácter político para reclamar el pago de días en los que no trabajaron, poniendo en riesgo la operatividad del hospital.
El ministro también destacó que, pese a los intentos de algunos de obstaculizar las tareas del Garrahan durante meses, el hospital continúa su crecimiento y consolidación como centro pediátrico de referencia, realizando cirugías de alta complejidad, atendiendo a niños de todo el país y fortaleciendo su rol en la región, mientras se mantiene el cumplimiento de la ley en todas sus acciones.


