La asociación de entidades periodísticas advirtió en un comunicado que el Estado no debe asumir el rol de árbitro de la verdad pública, al considerar que esa función podría afectar la libertad de expresión y el pluralismo informativo, y subrayó la importancia de resguardar el debate democrático y el libre flujo de información.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas expresó su inquietud por la creación de la Oficina de Respuesta Oficial, una iniciativa del Gobierno destinada a desmentir supuestas noticias falsas y operaciones mediáticas. En un comunicado, la entidad señaló que su preocupación no se centra en la existencia de un organismo de comunicación, sino en el enfoque acusatorio y estigmatizante que podría adoptar.
La organización sostuvo que combatir la desinformación es un objetivo válido en una sociedad democrática, pero advirtió que el Estado no debe asumir el rol de árbitro de la verdad pública, sino actuar como una fuente más de información. También alertó que un uso inadecuado de este tipo de estructuras, especialmente si se les asignan tareas de monitoreo o verificación de contenidos, podría derivar en mecanismos de vigilancia o presión indirecta sobre el periodismo y las opiniones críticas.
Según ADEPA, la mejor forma de enfrentar la desinformación es a través de un sistema plural de medios libres, profesionales e independientes, donde las personas puedan contrastar fuentes y formarse su propia opinión. En paralelo, la Oficina de Respuesta Oficial se presentó públicamente con el objetivo de refutar informaciones falsas mediante mayor difusión de datos, afirmando que busca aportar herramientas para distinguir hechos de interpretaciones y sosteniendo que la democracia se fortalece al exponer la mentira.


