El jefe de Gobierno porteño expresó su apoyo a la implementación de un régimen penal juvenil, al considerar que resulta necesario establecer un marco legal específico para abordar los delitos cometidos por menores. En ese sentido, sostuvo que una normativa de este tipo permitiría mejorar la respuesta del sistema judicial, garantizar mayor responsabilidad y brindar herramientas para prevenir la reincidencia.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, expresó su respaldo a la creación de un régimen penal juvenil y señaló que uno de los principales problemas del país es lo que definió como la puerta giratoria. En declaraciones radiales, reafirmó su postura de que ante conductas delictivas graves debe existir responsabilidad, aunque aclaró que el sistema de detención para menores debe ser diferente al de los adultos y adaptado a jóvenes y adolescentes.

Macri sostuvo que un chico de 13, 14, 15 o 16 años no puede ser alojado en una cárcel común junto a adultos, ya que considera que aún existe la posibilidad de recuperarlo y reinsertarlo. Según planteó, someter a un menor al sistema penitenciario actual podría perjudicar su futuro, por lo que insistió en la necesidad de un abordaje específico para adolescentes, distinto al que se aplica a delincuentes reincidentes de mayor edad.

El mandatario también subrayó que el debate central debe enfocarse en si quienes cometen delitos deben quedar detenidos, ya que, a su entender, la falta de consecuencias efectivas debilita al sistema. Reconoció que estadísticamente los menores cometen menos delitos, incluso dentro de los hechos graves, aunque estos generan un fuerte impacto social. Finalmente, advirtió que si una persona puede delinquir reiteradamente sin enfrentar prisión efectiva, el sistema termina fallando.