Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti rechazaron los recursos de queja presentados y declararon inadmisibles los planteos formulados por dos de los colaboradores, dejando así firme la resolución adoptada en instancias anteriores.

En una decisión clave contra esquemas financieros fraudulentos, la Corte Suprema de Justicia dejó firmes las condenas de dos colaboradores de Enrique Blaksley en la causa Hope Funds y dispuso que otro de los imputados enfrente un nuevo juicio por lavado de activos. El fallo se enmarca en una de las investigaciones más relevantes sobre maniobras de fraude financiero en los últimos años.

Con las firmas de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, el tribunal rechazó los recursos de queja y consideró inadmisibles los planteos presentados por las defensas de Alejandro Carozzino y Verónica Vega, confirmando así sus condenas. También fue desestimado el recurso de Federico Dolinkue, quien buscaba evitar un nuevo juzgamiento por un hecho vinculado al fideicomiso inmobiliario Verazul, luego de que la Cámara de Casación ordenara revisar su presunta participación en una maniobra de lavado.

La causa determinó que Blaksley lideró una asociación ilícita que, bajo la estructura de Hope Funds, llevó adelante estafas y operaciones de lavado mediante un esquema Ponzi, basado en el ingreso constante de nuevos inversores. Las maniobras perjudicaron a más de 300 personas a través de una red de más de 60 sociedades, algunas con conexiones internacionales, y se apoyaron en estrategias de marketing y eventos para proyectar una imagen de solidez y atraer ahorristas. En 2024, la Cámara de Casación confirmó la condena a ocho años de prisión para Blaksley, mientras que Dolinkue recibió cuatro años y Carozzino y Vega tres años y medio.