El Gobierno ratificó su postura frente a los gremios estatales y reafirmó que mantendrá una línea firme ante las medidas de fuerza. En ese sentido, advirtió que quienes decidan adherirse a la huelga y no concurran a sus lugares de trabajo verán reflejados descuentos en sus salarios, en función de los días no trabajados y las normativas vigentes.

Ante el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo en rechazo a la reforma laboral, el Gobierno nacional reafirmó su criterio de día no trabajado, día no pagado y puso el foco especialmente en los trabajadores de la administración pública. La medida se enmarca en la estrategia oficial de sostener una postura firme frente a la huelga.

Tras la adhesión confirmada de la Asociación Trabajadores del Estado y la Unión del Personal Civil de la Nación, el Ejecutivo advirtió que se aplicarán descuentos salariales a quienes no concurran a sus puestos. La decisión incluye la quita del día completo y del adicional por presentismo, con el objetivo de evitar el pago de jornadas no trabajadas y desalentar la participación en la protesta.

Desde el sindicalismo rechazaron la postura oficial y la calificaron como una medida intimidatoria que afecta el derecho a huelga. En este contexto, se anticipa un alto nivel de adhesión que podría afectar la atención en organismos públicos y servicios esenciales, con dependencias funcionando con personal reducido y hospitales manteniendo solo guardias mínimas para emergencias.