Mario Rovella afirmó que su declaración fue realizada bajo coacción, al sostener que recibió presiones que condicionaron su testimonio en el marco de la causa judicial. En ese sentido, cuestionó la validez de lo declarado y planteó que no se trató de una manifestación libre y voluntaria.

El Tribunal Oral Federal 7 retomó este martes el juicio por la causa conocida como los Cuadernos de las Coimas, donde la ex presidenta Cristina Kirchner figura como principal imputada. Al comenzar la audiencia se formularon nuevos planteos de nulidad y recusaciones, que serán evaluados al cierre de esta etapa procesal antes de avanzar con el debate.

Entre los pedidos más relevantes se destacó el del empresario Mario Rovella, titular de la constructora Rovella Carranza S.A., quien solicitó que se anule su declaración como imputado colaborador. A través de su abogado, argumentó que su testimonio fue realizado bajo presión y con la amenaza de detención, lo que habría condicionado su voluntad. Además de pedir que se deje sin efecto esa declaración, ofreció una compensación económica cercana al medio millón de dólares para intentar extinguir la acción penal. En paralelo, el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime recusó al juez Fernando Canero, trámite que será analizado sin suspender el desarrollo de las audiencias.

Otros defensores también plantearon objeciones al proceso. El abogado Carlos Beraldi cuestionó el origen de la causa y apuntó contra el fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli por la utilización de la figura del arrepentido, argumentos que fueron acompañados por otras defensas. La acusación sostiene que entre 2003 y 2015 funcionó un sistema de recaudación ilegal que involucraba a empresarios de distintos sectores a cambio de beneficios, esquema que, según la hipótesis fiscal, tenía como presunta jefa a Cristina Kirchner. Una vez resueltos los planteos preliminares, el tribunal dará intervención a la fiscalía y a la Unidad de Información Financiera antes de definir los próximos pasos del juicio.