El Presidente lanzó duras críticas contra los empresarios y sostuvo que no es posible obtener beneficios sin la participación de funcionarios corruptos. En ese sentido, afirmó que durante administraciones anteriores existían condiciones que permitían este tipo de prácticas, lo que, según su visión, explicaría la cercanía que algunos sectores empresariales mantenían con esos gobiernos.
El presidente Javier Milei lanzó fuertes críticas contra los empresarios Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, a quienes acusó de haber actuado en contra de su gobierno. Durante una entrevista televisiva, sostuvo que ciertos sectores empresariales buscan obtener beneficios del Estado y que ese tipo de prácticas solo es posible cuando existe complicidad política. En ese sentido, afirmó que esas dinámicas explican la cercanía que, según su visión, algunos empresarios mantuvieron con administraciones anteriores.
En la misma entrevista, el mandatario aseguró que sus críticas a los llamados “empresaurios” responden a una cuestión ética y remarcó que no es contrario al empresariado. También se refirió al clima político generado tras su discurso en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso y apuntó contra el kirchnerismo y los bloques opositores, a los que acusó de promover ataques contra su gestión. Milei sostuvo que las tensiones surgieron a partir de provocaciones de la oposición y defendió el contenido de su mensaje.
En materia económica, el Presidente destacó los resultados de su gestión y afirmó que el país atraviesa un proceso de mejora, con una reducción de los niveles de pobreza y expectativas de crecimiento económico. Al mismo tiempo, se refirió al impacto del cierre de la empresa Fate, vinculada a Madanes Quintanilla, que provocó la pérdida de cientos de puestos de trabajo. Aunque reconoció el impacto social de la situación, consideró que la reactivación de otros sectores generará nuevas oportunidades laborales.
Milei también abordó distintos temas políticos e institucionales. Desestimó rumores sobre internas dentro de su equipo, en particular entre Karina Milei y Santiago Caputo, y afirmó que las diferencias dentro del gabinete son naturales. Además, aseguró que no busca impulsar una reforma constitucional ni avanzar hacia una reelección indefinida. En política exterior, reiteró su respaldo a Estados Unidos y Israel, cuestionó al gobierno de Irán y volvió a referirse a los atentados ocurridos en Argentina en la década de 1990 y a la muerte del fiscal Alberto Nisman.


