En un nuevo aniversario del golpe, la vicepresidenta Victoria Villarruel cuestionó las políticas de Derechos Humanos y habló de un “espejismo” en la construcción de memoria en Argentina. Sostuvo que el pasado fue utilizado con fines políticos de corto plazo y criticó el enfoque adoptado por gestiones anteriores. Además, afirmó que este abordaje profundizó divisiones sociales y reiteró su postura a favor de una “Memoria Completa”.
En un nuevo aniversario del golpe que dio inicio a uno de los períodos más oscuros de la historia argentina, la vicepresidenta Victoria Villarruel expresó una postura crítica sobre las políticas de Derechos Humanos en el país. A través de un mensaje en la red social X, cuestionó lo que definió como un “espejismo” en la construcción de memoria durante las últimas décadas.
La titular del Senado sostuvo que, en lugar de una política genuina, se habría producido un uso del pasado con fines políticos de corto plazo. Sus declaraciones, difundidas junto a una nota de la historiadora Claudia Peiró, marcaron una de las primeras intervenciones públicas de la jornada y apuntaron a gestiones anteriores y al rol de los organismos de derechos humanos.
En su análisis, Villarruel consideró que el abordaje estatal sobre los años 70 fue parcial y contribuyó a profundizar divisiones sociales en lugar de resolverlas. Además, afirmó que la dirigencia política utiliza el pasado como herramienta de disputa en el presente y reiteró su postura a favor de una “Memoria Completa”, que incluya a todas las víctimas del período.


