Federico Furiase y Felipe Núñez ratificaron que no recibieron ningún tipo de privilegio al momento de solicitar sus préstamos hipotecarios, y aseguraron que el proceso se realizó bajo las mismas condiciones que el resto de los solicitantes.

Federico Furiase y Felipe Núñez, ambos funcionarios del área económica, salieron a responder a las críticas tras conocerse que accedieron a créditos hipotecarios, y negaron haber cometido cualquier tipo de irregularidad. En ese sentido, sostuvieron que no hubo privilegios en el otorgamiento de los préstamos y remarcaron que actuaron dentro del marco legal vigente.

Núñez, quien se desempeña como director del BICE y asesor del ministro de Economía Luis Caputo, afirmó que solicitaron los créditos en condiciones iguales a las de cualquier cliente. Explicó que eligieron el Banco Nación porque allí perciben sus salarios y porque ofrecía una de las tasas más competitivas del mercado, además de destacar que se trata de financiamientos a largo plazo destinados a sus familias.

Por su parte, Furiase, secretario de Finanzas, aclaró que el crédito obtenido fue para una segunda vivienda y que la situación patrimonial cuestionada incluye una donación de derechos de usufructo que no constituye una propiedad plena. También señaló que no reside en esa vivienda desde 2010 y buscó desmentir las versiones que circulaban sobre su situación habitacional.

Según los datos difundidos, Furiase accedió a un préstamo por alrededor de 367 millones de pesos, mientras que Núñez obtuvo uno de aproximadamente 373 millones. Ambos casos se suman a los de otros funcionarios y legisladores que también recibieron créditos similares a través del Banco Nación, lo que amplió el debate público sobre el acceso a este tipo de financiamiento dentro del ámbito estatal.