El juez federal solicitó poner en marcha el procedimiento en la vivienda donde actualmente residen familiares del exmilitar, quien falleció en el año 2005, con el objetivo de avanzar en la investigación vinculada a esa propiedad.
El juez federal Daniel Rafecas dispuso el allanamiento de una propiedad vinculada al exrepresor Carlos Suárez Mason, la cual actualmente es habitada por su esposa y su hija. El exmilitar falleció en 2005, pero la medida judicial se enmarca en investigaciones que continúan en curso por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en Argentina.
El operativo fue realizado por fuerzas policiales junto a personal judicial, quienes inspeccionaron el inmueble en su totalidad en busca de documentación relevante, como archivos o registros relacionados con el accionar del Primer Cuerpo de Ejército, que Suárez Mason comandó. Entre los hechos investigados se incluyen secuestros y detenciones ilegales en centros clandestinos, así como su presunta participación en la apropiación de bebés nacidos en cautiverio, una causa que sigue abierta en la búsqueda de personas desaparecidas.
Además, el procedimiento también tuvo como objetivo indagar sobre posibles aspectos financieros vinculados al exmilitar y su entorno, ante sospechas de utilización de fondos públicos y privados para sostener actividades represivas y de inteligencia. La medida fue impulsada a partir de una nueva declaración que señalaba la posible existencia de material de interés en la vivienda. El allanamiento generó cuestionamientos por parte de familiares y allegados, quienes expresaron reparos debido al tiempo transcurrido desde su fallecimiento.


