Se trata de una herramienta excepcional dentro del sistema judicial argentino, que habilita el acceso directo a la Corte Suprema sin pasar por las instancias intermedias. Su uso está limitado a casos muy específicos en los que se considera que existe una situación de gravedad institucional, es decir, cuando están en juego cuestiones que trascienden el interés de las partes y pueden afectar el funcionamiento de las instituciones o el orden público.
El per saltum es un recurso judicial extraordinario que permite llevar un caso directamente a la Corte Suprema sin pasar por instancias intermedias como las cámaras de apelación. Se trata de una herramienta poco frecuente dentro del sistema argentino, reservada para situaciones excepcionales en las que se considera que existe gravedad institucional o la necesidad de una resolución urgente por su impacto.
En el marco del conflicto por la reforma laboral, el Gobierno decidió recurrir a este mecanismo luego de que un juez suspendiera más de 80 artículos de la norma a partir de un planteo presentado por la CGT. A través de esta vía, se busca acelerar los tiempos del proceso judicial y lograr que el máximo tribunal intervenga de manera directa para definir la cuestión.
Desde el oficialismo sostienen que la decisión de frenar una ley nacional por parte de un juzgado de primera instancia afecta la división de poderes y constituye un problema institucional. En ese sentido, solicitaron que se deje sin efecto la medida cautelar y se restituya la vigencia de la norma mientras se resuelve el fondo del asunto. Sin embargo, para que el per saltum prospere, la Corte Suprema debe aceptar su tratamiento; de lo contrario, la causa continuará su recorrido habitual en tribunales inferiores.


