El Senado dio el visto bueno a la iniciativa con el respaldo de los bloques libertarios y dialoguistas, mientras que el peronismo expresó su rechazo durante el debate y la votación en el recinto, marcando una clara división política en torno al proyecto tratado.

El Senado convirtió en ley un proyecto que había sido aprobado en 2024 en la Cámara de Diputados, orientado a la regularización de la tenencia de armas de fuego y a la implementación de un programa nacional de entrega voluntaria de armas y municiones para su posterior destrucción.

La iniciativa fue aprobada en general por 40 votos a favor y 26 en contra, mientras que el artículo referido a la prórroga del plan de entrega de armas obtuvo el apoyo unánime de la Cámara alta. El respaldo provino de bloques como La Libertad Avanza, PRO, UCR, Provincias Unidas, Frente de la Concordia de Misiones, Primero los Salteños y La Neuquinidad, en tanto que el peronismo y Convicción Federal se opusieron.

Durante el debate, la senadora Carolina Losada destacó que el programa permite la entrega voluntaria de armas de forma anónima, con incentivo económico y sin sanciones para quienes entreguen armas no registradas, remarcando además la importancia del control y la trazabilidad. En contraposición, el senador Martín Soria cuestionó la iniciativa al señalar el aumento en la circulación e importación de armas, atribuyéndolo a decisiones del Gobierno.

Entre los puntos centrales de la ley se establece un sistema de regularización ágil y digital de la tenencia, la prórroga del programa de entrega voluntaria hasta diciembre de 2027, la posibilidad de deshacerse de armas de manera anónima sin consecuencias legales y un plazo de 360 días para regularizar situaciones ante la ANMaC, que además impulsa la entrega mediante un incentivo económico canjeable por efectivo.