Alertó que, luego del terremoto ocurrido el 24 de junio, se incrementó la “preocupación” por la situación de los detenidos en Venezuela, debido a que muchos establecimientos penitenciarios son antiguos y presentan serios riesgos estructurales, lo que aumenta la posibilidad de desmoronamientos. En ese contexto, advirtió que las condiciones de seguridad en las cárceles se volvieron aún más delicadas tras el sismo.
Gallo señaló que, tras el terremoto del 24 de junio, aumentó la “preocupación” por la situación de los detenidos en Venezuela, debido a que el edificio del penal de El Rodeo es de cuatro pisos y se trata de instalaciones muy antiguas, lo que incrementa el riesgo de derrumbes. En ese sentido, describió que la infraestructura carcelaria es precaria y que incluso recibió comentarios de familiares que afirmaron haber visto caída de escombros dentro del establecimiento.
Además, expresó su malestar por la presencia del ministro de Justicia, Diosdado Cabello, a quien acusó de intentar expulsar a rescatistas estadounidenses que trabajaban en una zona de derrumbe. En ese contexto, se preguntó por qué no se actúa contra Cabello de la misma manera que con el ex presidente Nicolás Maduro, y remarcó que, según indicó, el gobierno de Estados Unidos prioriza el rescate de personas con vida entre los escombros.
Por último, Gallo afirmó que, desde que recuperó la libertad, su objetivo es visibilizar la situación en Venezuela, ya que considera que durante años los testimonios sobre el país no fueron escuchados. También explicó que actualmente se moviliza con custodia en Argentina debido a incumplimientos de condiciones judiciales, entre ellas la obligación de no brindar declaraciones públicas y presentarse mensualmente ante el juzgado, algo que dijo no haber cumplido por encontrarse fuera del país.


