La investigación judicial avanzó con distintas medidas de prueba, entre ellas el peritaje de teléfonos celulares, la inhibición general de bienes y la prohibición de salida del país para los principales involucrados. Estas disposiciones buscan preservar la evidencia y garantizar el normal desarrollo de la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
La investigación por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero que involucra a Martín Insaurralde y Jesica Cirio volvió a cobrar impulso tras la difusión de videos en los que se observan grandes sumas de dinero en efectivo guardadas en bolsas y valijas dentro de un vestidor. Sin embargo, el exfuncionario aún no fue citado a declaración indagatoria ni procesado, mientras la fiscalía espera los resultados de un peritaje contable destinado a reconstruir la evolución de su patrimonio.
Aunque el juez federal Luis Armella rechazó el pedido de detención preventiva presentado por el fiscal Sergio Mola al considerar que esa medida resulta prematura, ambos continúan sujetos a restricciones judiciales. Tienen prohibido salir del país y no pueden alejarse más de 50 kilómetros de sus domicilios sin autorización, además de mantener una inhibición general de bienes que alcanza cuentas bancarias, vehículos e inmuebles. En paralelo, la Justicia ratificó que los videos hallados seguirán incorporados como una de las principales pruebas del expediente y ordenó peritajes sobre imágenes, filmaciones y teléfonos celulares para determinar el origen del material.
La causa también incorporó nuevos testimonios y amplió el alcance de la investigación patrimonial. La niñera de la hija de la expareja declaró que nunca vio el vestidor donde presuntamente se grabó el video ni observó bolsas con dinero, una versión que generó interrogantes entre los investigadores. Además, el juzgado dispuso analizar el patrimonio de Priscila Daiana Ferrante, familiar de Cirio, ante la sospecha de que podría haber intervenido como presunta testaferro para ocultar bienes vinculados a la investigación.


