La Cancillería argentina había elevado una protesta formal luego de que el destructor británico HMS Medway navegara por el corredor marítimo en aguas continentales sin haber solicitado la autorización correspondiente. El episodio motivó un reclamo diplomático por parte del Gobierno argentino, que cuestionó el recorrido de la embarcación y consideró que la maniobra se realizó sin respetar los procedimientos previstos.

El Gobierno del Reino Unido rechazó las objeciones presentadas por Argentina por el paso de un buque de guerra británico a través de aguas que Buenos Aires considera bajo su jurisdicción. El reclamo argentino se originó luego de que el HMS Medway, proveniente de las Islas Malvinas y con destino a Montevideo, navegara por el corredor marítimo sin solicitar la autorización exigida por la normativa nacional, lo que la Cancillería calificó como una infracción a las disposiciones vigentes.

Desde Londres respondieron que la navegación del buque se realizó conforme al derecho internacional y defendieron que el recorrido se encuentra amparado por el principio de «paso inocente» establecido en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS). Además, reafirmaron su histórica postura de no reconocer las regulaciones argentinas sobre la circulación de embarcaciones militares británicas en el Atlántico Sur, en línea con su posición respecto de la soberanía de las Islas Malvinas.

Por su parte, la Cancillería argentina expresó su preocupación por el episodio y recordó que la legislación nacional establece que los buques militares extranjeros deben solicitar autorización para ingresar a aguas jurisdiccionales. En ese contexto, el Gobierno analiza llevar el caso ante organismos internacionales y fortalecer el monitoreo de los corredores marítimos utilizados por embarcaciones militares y pesqueras vinculadas al Reino Unido. Desde el Ministerio de Defensa señalaron que no se trata de un hecho aislado, ya que en los últimos meses se detectaron movimientos similares en la región.

El incidente se produjo en un escenario de renovada tensión diplomática entre ambos países por la cuestión Malvinas. Semanas atrás, el Comité de Descolonización de la ONU volvió a instar al Reino Unido a retomar las negociaciones con Argentina sobre la soberanía del archipiélago, mientras que Londres reiteró que no modificará su postura sin el consentimiento de los habitantes de las islas. En tanto, el HMS Medway ya arribó a Montevideo para realizar tareas de mantenimiento, mientras Uruguay evitó pronunciarse sobre la controversia. El episodio vuelve a poner de relieve la disputa histórica por el control del Atlántico Sur y la importancia estratégica que reviste cada movimiento militar en la zona.