Desde La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires cuestionaron con dureza la decisión del gobernador Axel Kicillof y aseguraron que la medida perjudica directamente a los sectores más vulnerables. En ese marco, sostuvieron que la suspensión del programa alimentario refleja una política de ajuste que, según denunciaron, recae sobre las familias de menores recursos en lugar de reducir el gasto de la estructura política.

La Libertad Avanza de la provincia de Buenos Aires volvió a cuestionar la gestión de Axel Kicillof luego de que el Gobierno bonaerense oficializara la prórroga de la suspensión del programa Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria Bonaerense (MESA) hasta el 31 de enero de 2027. La decisión, adoptada por el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, motivó que legisladores libertarios anunciaran la presentación de un nuevo pedido de informes en la Legislatura para conocer los motivos de la medida, la cantidad de beneficiarios afectados, el impacto presupuestario y las acciones previstas para asistir a las familias alcanzadas.

El presidente de La Libertad Avanza en la provincia y diputado nacional, Sebastián Pareja, sostuvo que la suspensión del programa perjudica a más de dos millones de familias y acusó al Gobierno bonaerense de priorizar el sostenimiento de la estructura política por encima de la asistencia social. Además, contrastó la situación provincial con la política económica del Gobierno nacional, al afirmar que la administración central trabaja para reducir la inflación y la pobreza, mientras que, según su visión, la Provincia avanza en sentido contrario.

Las críticas también fueron compartidas por el jefe del bloque libertario en el Senado bonaerense, Carlos Curestis, quien reclamó explicaciones oficiales sobre la interrupción del programa y exigió mayor transparencia respecto de las medidas destinadas a contener a los sectores más vulnerables. En la misma línea, el diputado provincial Juanes Osaba cuestionó el discurso del oficialismo bonaerense y aseguró que la suspensión del MESA contradice los principios de «justicia social» y «Estado presente» que sostiene la administración de Axel Kicillof.