El nuevo procedimiento busca intervenir antes de que las dificultades económicas, productivas o tecnológicas de una empresa deriven en despidos o suspensiones. El sistema contempla mediaciones y negociaciones entre empleadores, sindicatos y trabajadores para intentar preservar los puestos de trabajo.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en funcionamiento un procedimiento destinado a detectar y abordar de manera preventiva situaciones de crisis en empresas que puedan poner en riesgo puestos de trabajo. La medida, establecida mediante la Resolución N.º 928/SECTE/26, apunta a generar espacios de diálogo y negociación antes de que los problemas económicos, productivos o tecnológicos desemboquen en despidos o suspensiones.

El mecanismo podrá ser solicitado por el empleador, por una asociación sindical con personería gremial o iniciado de oficio por la Secretaría de Trabajo y Empleo cuando existan elementos que permitan anticipar posibles medidas sobre los trabajadores. La presentación deberá realizarse a través de la plataforma de Trámites a Distancia (TAD) y contener información económica, financiera, contable y laboral de la compañía. La autoridad laboral tendrá hasta 48 horas para evaluar la admisibilidad y deberá convocar a una primera audiencia dentro de los cinco días.

En caso de que las partes no alcancen un entendimiento inicial, se abrirá una instancia de negociación de diez días, durante la cual la autoridad laboral podrá promover la conciliación, requerir documentación adicional y formular alternativas destinadas a sostener la actividad y preservar el empleo. Mientras permanezca vigente el procedimiento, la empresa no podrá ejecutar las medidas que motivaron su apertura. Desde el Gobierno porteño destacaron que el objetivo es anticiparse a los conflictos y acompañar los procesos de transformación tecnológica o productiva mediante capacitación, inversión y acuerdos, evitando que los cambios se traduzcan automáticamente en pérdida de puestos de trabajo.