El Presidente atribuyó la desaceleración de la actividad a los cambios estructurales de la economía y defendió la continuidad de su programa.

El presidente Javier Milei sostuvo que la Argentina no atraviesa una recesión, sino una desaceleración del ritmo de expansión, y afirmó que la contracción de algunos sectores responde a los cambios estructurales que atraviesa la economía. También defendió la apertura comercial y rechazó modificar su programa ante el menor dinamismo de la actividad.

Durante una entrevista televisiva, Milei cuestionó a quienes reclaman un dólar más caro y sostuvo que esa medida terminaría afectando los salarios. Además, acusó a sectores de la oposición de generar incertidumbre para frenar la actividad y vinculó las tensiones cambiarias y el riesgo país con el escenario político.

El mandatario también afirmó que el consumo se encuentra en niveles máximos, aunque reconoció un cambio en las modalidades de compra, con mayor participación del comercio electrónico. A su vez, destacó la creación de puestos de trabajo durante su gestión y atribuyó parte del crecimiento de la informalidad a las nuevas formas de contratación.

Por otra parte, Milei aseguró que el Gobierno tiene cubiertas sus necesidades de financiamiento hasta fines del próximo año y descartó un escenario de default durante su mandato. También mencionó los swaps con Estados Unidos y China, las compras de dólares y las posiciones en futuros como herramientas financieras frente a la volatilidad cambiaria.