El ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó esta semana algunos ejes de la reforma tributaria que su cartera prepara, en un acto del think tank Centro de Investigaciones para el Desarrollo del Seguro (CIDeS) ante representantes del sector asegurador argentino.
Entre las propuestas más destacadas figura el aumento de la deducción del impuesto a las Ganancias para instrumentos del segmento asegurador —como seguros de capitalización y seguros de retiro—. Actualmente, una persona puede deducir hasta $50.000 anuales por esos instrumentos; Caputo anunció que ese tope será ampliado “a muchos múltiplos”, según sus palabras.
Caputo explicó que esta medida busca incentivar la formalización del ahorro y el uso del seguro como instrumento de inversión. “La realidad es que el sector de los seguros ha crecido en el mundo con licencias impositivas y eso es lo que estamos pensando”, dijo.
Además del beneficio puntual para el seguro, el ministro reiteró uno de los lineamientos más importantes del proyecto mayor: el objetivo es que la reforma tributaria sea un motor de crecimiento económico y no sólo de alivio fiscal. En ese sentido, subrayó que “para bajar impuestos, necesitamos que el país crezca. Subir impuestos no es una opción”.
En paralelo, Caputo también dejó entrever que se revisará el régimen del impuesto a las Ganancias para empleados y profesionales. Por ejemplo, admitió que se analiza ampliar los bienes y servicios deducibles, lo que permitirá “desde una cafetera hasta la cuota de un crédito hipotecario” como insumos para deducción, y de esta forma fomentar facturación, bancarización y formalidad.
El anuncio del ministro fue bien recibido en el sector asegurador, que busca atraer mayores volúmenes de inversión doméstica mediante instrumentos de ahorro a largo plazo. El titular de CIDeS, Alejandro Simón, señaló que Argentina “está ante la posibilidad de reformas estructurales” que pueden transformar el mercado de capitales del país.


