La jefa del bloque libertario intensificó la presión sobre el jefe de Gabinete en medio de las repercusiones políticas y judiciales vinculadas a la investigación, generando nuevas tensiones dentro del oficialismo y aumentando las diferencias internas sobre el manejo de la situación.
Patricia Bullrich presentó este miércoles de manera anticipada su declaración jurada patrimonial ante la Oficina Anticorrupción, adelantándose más de dos meses al vencimiento previsto por la ley. La decisión se produjo en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien todavía no difundió su documentación patrimonial pese a los reclamos públicos realizados desde distintos sectores del oficialismo.
El movimiento político de Bullrich fue interpretado como una señal dirigida a Adorni para que haga pública su situación patrimonial y busque desactivar la presión política y judicial que enfrenta el Gobierno. Días atrás, la propia dirigente libertaria había reclamado públicamente que el funcionario presentara su declaración jurada para despejar cuestionamientos. Sin embargo, pese a que desde el entorno presidencial aseguraron que la publicación sería inminente, el documento aún no apareció.
La situación también generó incomodidad dentro de La Libertad Avanza y dejó expuesto al presidente Javier Milei, quien había adelantado que la declaración jurada de Adorni se conocería en el corto plazo. Incluso el propio jefe de Gabinete había reconocido que Bullrich “spoileó” la presentación de la documentación. Mientras la demora continúa, comenzaron a surgir críticas internas hacia la estrategia de la dirigente, y en sectores de la Casa Rosada cuestionaron el impacto político de su decisión en medio de la controversia.


