La Superintendencia de Servicios de Salud exigió a las entidades que presenten en un plazo de 15 días un plan de contingencia, luego de detectar importantes irregularidades financieras y problemas en las prestaciones.

El Gobierno nacional avanzó con una nueva etapa de control sobre el sistema de salud sindical y declaró en situación de crisis a cinco obras sociales gremiales mediante resoluciones publicadas en el Boletín Oficial. La decisión fue tomada por la Superintendencia de Servicios de Salud, que señaló la existencia de graves problemas administrativos, financieros y de prestación médica que comprometerían el funcionamiento de estas entidades.

A partir de esta medida, las obras sociales deberán presentar en un plazo de 15 días hábiles un plan de contingencia y saneamiento destinado a revertir la situación. En caso de no cumplir con los objetivos establecidos por el organismo, podrían enfrentar intervenciones directas o incluso perder la autorización para operar. Las entidades alcanzadas pertenecen a distintos sectores sindicales y fueron observadas tras auditorías integrales realizadas por el organismo regulador.

Los informes técnicos detectaron dificultades económicas, problemas para afrontar deudas y un deterioro en la atención brindada a los afiliados. Desde el oficialismo aseguraron que el objetivo es reforzar los controles y garantizar transparencia en el sistema de salud, además de asegurar que los beneficiarios reciban prestaciones acordes a los aportes que realizan.