El oficialismo resolvió priorizar la defensa del funcionario involucrado, dejando en segundo plano parte de su agenda parlamentaria. Entre los temas que quedaron postergados se encuentran el tratamiento del proyecto vinculado a la propiedad privada y la aprobación de distintos pliegos judiciales que estaban previstos para su debate en el Congreso.
La Libertad Avanza tomó la decisión de hacer caer la sesión con el objetivo de resguardar políticamente al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y evitar que el peronismo utilizara el recinto como escenario para cuestionarlo en el marco de las investigaciones judiciales por su crecimiento patrimonial. La estrategia buscó desactivar un debate que venía tomando fuerza en la Cámara alta.
Sin embargo, el intento de blindaje no sería definitivo, ya que la oposición junto con sectores aliados cuenta con los votos necesarios para avanzar en la comisión de Asuntos Constitucionales y emitir un dictamen que habilite el tratamiento del tema en el recinto. De esta manera, la discusión parlamentaria podría retomarse más adelante pese a la maniobra oficialista.
En paralelo, el tema de Adorni ha dominado la agenda del Senado durante los últimos meses, desplazando otros proyectos del oficialismo como el de Propiedad Privada y la aprobación de pliegos judiciales. La situación generó tensiones internas y complicaciones para el Gobierno, que aún no logra avanzar con su agenda legislativa en la Cámara alta mientras persiste la disputa política en torno al funcionario.


