En el inicio del segundo semestre, docentes autoconvocados realizaron una movilización hacia la Casa de Gobierno para reclamar mejoras salariales y laborales. Los manifestantes sostienen que los ingresos actuales continúan siendo insuficientes frente al costo de vida y tomaron como referencia un salario mínimo de $3.152.000 para cubrir las necesidades básicas del sector. 

El inicio del segundo semestre escolar en Formosa estuvo marcado por un paro docente de 24 horas y una movilización hacia la Casa de Gobierno, donde trabajadores de la educación reclamaron una urgente recomposición salarial a la gestión de Gildo Insfrán. La protesta, organizada por Docentes Autoconvocados, coincidió con la vuelta a clases tras el receso invernal. La secretaria general del espacio, Mirka Fernández, sostuvo que el salario inicial ronda el millón de pesos, mientras que el sector considera que se necesitan al menos $3.152.000 para garantizar condiciones de vida adecuadas, una brecha que, según los manifestantes, refleja el deterioro del poder adquisitivo.

El conflicto salarial se mantiene pese al aumento del 14% otorgado por el Gobierno provincial durante el primer semestre, distribuido en dos tramos del 7% en marzo y abril. Desde entonces, los gremios críticos reclaman una nueva actualización frente al avance de la inflación y el incremento del costo de los servicios. En la misma línea, ATE Formosa solicitó un aumento adicional del 20% a partir de julio y advirtió que numerosos trabajadores estatales recurren al endeudamiento para afrontar gastos básicos como alimentos y tarifas.

Los reclamos, sin embargo, no se limitan a la cuestión salarial. Docentes Autoconvocados también denunció demoras en trámites administrativos, designaciones pendientes, inconvenientes con altas y bajas del personal y problemas en organismos como el IPS y el IASEP. A su vez, el gremio Voz Docente cuestionó la falta de una negociación paritaria amplia y aseguró que el Ejecutivo solo convoca a sindicatos afines, dejando afuera a las organizaciones críticas. En este contexto, el regreso a las aulas estuvo acompañado por una fuerte protesta que volvió a poner en el centro del debate las condiciones laborales y salariales de los docentes formoseños.